|
Llevo casi diez años amando la fotografía. Pero no siempre le daba mucho espacio. Me fui de los Países Bajos en 2004 para poner algo en marcha. Ahora llevo tres años viviendo en Madrid y hago varios viajes cortos para seguir trabajando con inspiración y no volver a estar estancada.
Estas fotos las he tomado durante viajes realizados a diferentes pueblos y ciudades de Europa. Acompañada por mi Hasselblad y unos cuantos carretes exploro calles desconocidas. Mis momentos no tienen interrupciones, no hago preguntas, espero al margen. En todas las fotos se puede ver el borde del negativo por dos triángulos al lado izquierdo, que prueba que ninguna foto está cortada o manipulada. Revelo e imprimo en casa, manualmente.
Mi relación con el mundo nace al fotografiar. Objetos cotidianos y situaciones se convierten en símbolos, metáforas que expresan mi mundo de pensamientos y fascinaciones. Así el mundo visible llega a ser mi mundo, en donde se comunican mis ideas a través de la posesión de la realidad.
Algunos objetos y situaciones ya son parte de mi propio lenguaje de imágenes. Otros temas más concretos los exploro en proyectos aparte, desarrollándolos tanto visual como conceptualmente. Un proyecto trata de muros y todos sus aspectos estéticos, filosóficos, poéticos. También tengo un proyecto sobre cristal. Estos proyectos están al margen de mi fotografía habitual en la calle, de manera que en mi trabajo hay dos ramas, separadas. Por una parte estudio temas, historia, arte, técnicas, y por otra me muevo con mi cámara.
Andando por la calle, trabajo casi sin pensamientos conscientes. Como un movimiento fluido de paso y mirada. No sé cuales serán mis ideas o pensamientos con anterioridad. No tengo conceptos premeditados. Más bien es un proceso de interpretación y traducción que proviene de la concentración y el aislamiento a la hora de caminar con mi cámara.
Para estudiar y formar teorías escribo, analizo, hago ensayos, leo poesía, e intento recoger lo que me fascina y conmueve de las ideas y conceptos. Así logro una mayor profundidad y significado en los elementos visuales. En la calle se unen mis ideas, preguntas, pensamientos sobre la sociedad, relaciones, arte etc... Pero no busco imágenes literales, sino más bien una armonía de diversos elementos organizada por mi subconsciente.
Caminar por las calles me sugiere sueños, melancolía, frustración, dolor, la pequeña lucha diaria. Ando y considero asombros, malentendidos, comunicación. Además me paro a pensar en la impresión del tiempo y de la vida en las cosas y objetos.
A veces me interesa alguna imagen, y saco una foto que me conmueve en el momento, pero en el momento no sé por qué. Más tarde, al revelar e imprimir, me doy cuenta del porqué de mi interés. Las fotos que nacen así, desde mi interior, creo que muchas veces son las mejores. Para lograrlo hace falta la combinación de quietud, concentración, atención y bastante confianza, un estado que no es fácil alcanzar. Podríamos llamarlo trabajo intuitivo, pero me parece un término inadecuado, porque no incluye las horas de estudio en anticipación. Lo ideal es estar en contacto con la fuente interna, alimentada en la vida misma y en pensamientos concentrados que, una vez en la calle, me permiten mirar la cotidianidad de manera abstracta y relevante.
Master en Ciencias Culturales de Universidad de AMSTERDAM
Aparte de mis propios proyectos, hago colaboraciones y trabajos de publicidad. Tengo experiencia en documentación de (exposiciones de) arte, reportajes y retratos. Para informarte:
nicolettepost@yahoo.com o info@nicolettevandoorn.com
|
|